Tor des Géants (VII): km 285 - km 350. De Oyace a Courmayeur. Mi ángel de la guarda estaba en Ollomont. Inesperadamente, llegó la mejor parte de mi Tor
Salgo de Oyace sin haber tenido tiempo para descansar nada, sólo comer y un cambio de camiseta. Solamente 2 horas sobre el corte; esto no me lo esperaba. Supongo que la rodilla me ha hecho perder más tiempo del que pensaba. En previsión de tener que tomarme un par de antiinflamatorios más en lo que me queda de carrera, he ido bebiendo abundantemente y comprobando que mi balance hídrico es adecuado aunque sea a ojo de buen cubero. Son las 12 de la mañana, el calor es infumable, el paredón también. Estoy muy cansada. Miro la subida, casi no hay ni un árbol. Miro al cielo, ni una puta nube. No hay que ser muy lista para vaticinar dolor. Dolor mental, emocional, espiritual… que se une al dolor físico, el de mi rodilla derecha. Fiesta. Abandono el pueblo, Marc y Tagua me van a acompañar un par de kilómetros, lo cual agradezco infinitamente, ya que emocionalmente me encuentro minada. Se puede decir, ahora sí, que soy un despojo emocional. Tengo ganas de llorar, por dentro estoy hecha u...